martes, 6 de septiembre de 2011
Mónica Filomeno Rodriguez.
No sé porque mi llegada al mundo fue así, me costó salir.
No sé por qué me sentí la niña más feliz, ya estaba aquí.
Pude entender que eras un pedazo de mi ser, tan igual a mí.
El sol te doró la piel, para que morena fueras.Y su voz se oyó, el canto de una sirena. No sé por qué dos estrellas bajaron para rizar tu pelo, y no sé por qué dos cometas se convirtieron en tus ojos negros.
Tan bonita, tan morena, tan perfecta como eras.
La flor que siempre quise en mi jardín.
Y no olvidaré el olor a vida en tu piel, nada más amanecer. Sus galletas con membrillo de fresa en el medio. Cómo se le quedaba el pelo después de hacer la estrella, y por supuesto, jamás olvidaré como cantábamos esta canción, pero en versión original... LA FLOR QUE SIEMPRE QUISE EN MI JARDÍN.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario