Hola, ¿Lucía, y tú? Encantada, por supuesto. Dos besos.
Gracias por esa sonrisa, y si realmente quieres conocerme debes adentrarte en mi mundo, no saber cómo me llamo, mirar mi ropa pensando si es de marca, o comprobando mi acento de lugar desconocido.
¿Quieres conocerme? Vale, pues hagamos un viajecito a mi interior. Como podrás comprobar , soy algo así como ese viejo baúl que tienes en el trastero. Estoy repleta de cosas que ya nadie usa como la empatía, la preocupación constante, y algo queda de sentido común. Bueno más adentro encontrarás lo típico, traumas infantiles, como la muerte de mi madre, y recuerdos felices, como cuando fuimos a la nieve y se me congeló hasta la nariz. Un poco más al fondo a la derecha encontrarás algunas pertenencias, como locura, alegría, tristeza, vaguería y mucho mucho caos. A la izquierda, justo al lado, encontrarás un cofre con una extraña cerradura, no te preocupes, si te he dejado llegar hasta aquí a ti no te hace falta llave. Dentro hay amor puro, hay amistad verdadera, hay sueños y deseos. Apártalo a un lado, porque si te acercas mucho acabarás atrapado dentro. Suelo meter ahí las cosas que no quiero perder nunca. Si buscas bien, encontrarás algo así como inteligencia y una gran cantidad de imaginación. Sigue buscando, todavía no he terminado. Abajo de todo esto, hay mucho miedo y una valentía elástica cubriendo el miedo apunto de estallar. Al lado hay sonrisas con lágrimas, te advierto que si las tomas prestadas no se callaran, sueltan grandes carcajadas, y las lágrimas son capaces de inundar toda una estancia. Si sigues con ganas de averiguar hay más, un par de libros con tapas antiguas que no tienen nada que ver con su contenido, si los abres por la página adecuada pueden darte una lección, y si te fijas en su autora te darás una sorpresa, que espero grata. Sí, soy yo. Son mis ganas de escribir redactadas. Bajo eso debería haber depresión y dolor, pero es que los gasté del todo. Lo siento, pero ya no compro, así que jamás lo repondré. En frente tienes celos y envidia. Del primero hay muy poquito, porque decidí que comprar mucho para gastar poco era tontería, y de lo segundo menos, porque un día me dieron a probar admiración y me gustó más. En un esquina apartados descansan algunos falsos enamoramientos, y amistades llevadas a fracaso. ¿Crees que sabes todo de mí, ya? Estás equivocado. Tengo compartimentos secretos, allí guardo caprichos, y aspiraciones. También alguna que otra vergüenza y muchas de tus miradas. Dentro siguen habiendo varias cosas , puesto que soy un baúl muy grande, apunto de escaparse hay algún susto, y alguna pelea. Pero bien doblados y planchados quedan algunos verbos conjugados con la primera persona de los pronombres : Yo pienso, yo actúo, yo soy. En algunos en vez de 'yo' es 'nosotros': Nosotros nos amamos, nosotros seremos siempre. ¿Qué? Ah, sí, claro que queda más, y te lo podría decir todo. Pero es que no tendría gracia que luego nos volvieramos a ver. No tendrías nada que descubrir, ninguna otra razón para quedar conmigo de nuevo. En otras palabras, que sí, que quiero que me descubras tú, y que yo abra tu baúl. Quizás nos toqué rellenarlo de cosas nuevas como, nuevos recuerdos, o nuevas experiencias.
Gracias por esa sonrisa, y si realmente quieres conocerme debes adentrarte en mi mundo, no saber cómo me llamo, mirar mi ropa pensando si es de marca, o comprobando mi acento de lugar desconocido.
¿Quieres conocerme? Vale, pues hagamos un viajecito a mi interior. Como podrás comprobar , soy algo así como ese viejo baúl que tienes en el trastero. Estoy repleta de cosas que ya nadie usa como la empatía, la preocupación constante, y algo queda de sentido común. Bueno más adentro encontrarás lo típico, traumas infantiles, como la muerte de mi madre, y recuerdos felices, como cuando fuimos a la nieve y se me congeló hasta la nariz. Un poco más al fondo a la derecha encontrarás algunas pertenencias, como locura, alegría, tristeza, vaguería y mucho mucho caos. A la izquierda, justo al lado, encontrarás un cofre con una extraña cerradura, no te preocupes, si te he dejado llegar hasta aquí a ti no te hace falta llave. Dentro hay amor puro, hay amistad verdadera, hay sueños y deseos. Apártalo a un lado, porque si te acercas mucho acabarás atrapado dentro. Suelo meter ahí las cosas que no quiero perder nunca. Si buscas bien, encontrarás algo así como inteligencia y una gran cantidad de imaginación. Sigue buscando, todavía no he terminado. Abajo de todo esto, hay mucho miedo y una valentía elástica cubriendo el miedo apunto de estallar. Al lado hay sonrisas con lágrimas, te advierto que si las tomas prestadas no se callaran, sueltan grandes carcajadas, y las lágrimas son capaces de inundar toda una estancia. Si sigues con ganas de averiguar hay más, un par de libros con tapas antiguas que no tienen nada que ver con su contenido, si los abres por la página adecuada pueden darte una lección, y si te fijas en su autora te darás una sorpresa, que espero grata. Sí, soy yo. Son mis ganas de escribir redactadas. Bajo eso debería haber depresión y dolor, pero es que los gasté del todo. Lo siento, pero ya no compro, así que jamás lo repondré. En frente tienes celos y envidia. Del primero hay muy poquito, porque decidí que comprar mucho para gastar poco era tontería, y de lo segundo menos, porque un día me dieron a probar admiración y me gustó más. En un esquina apartados descansan algunos falsos enamoramientos, y amistades llevadas a fracaso. ¿Crees que sabes todo de mí, ya? Estás equivocado. Tengo compartimentos secretos, allí guardo caprichos, y aspiraciones. También alguna que otra vergüenza y muchas de tus miradas. Dentro siguen habiendo varias cosas , puesto que soy un baúl muy grande, apunto de escaparse hay algún susto, y alguna pelea. Pero bien doblados y planchados quedan algunos verbos conjugados con la primera persona de los pronombres : Yo pienso, yo actúo, yo soy. En algunos en vez de 'yo' es 'nosotros': Nosotros nos amamos, nosotros seremos siempre. ¿Qué? Ah, sí, claro que queda más, y te lo podría decir todo. Pero es que no tendría gracia que luego nos volvieramos a ver. No tendrías nada que descubrir, ninguna otra razón para quedar conmigo de nuevo. En otras palabras, que sí, que quiero que me descubras tú, y que yo abra tu baúl. Quizás nos toqué rellenarlo de cosas nuevas como, nuevos recuerdos, o nuevas experiencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario